lunes, 8 de agosto de 2011

Lorak eskeintzen

Hoy, sin previo aviso, he recordado unas sabias palabras de una sabia mujer. Ella me dijo que una iba escogiendo las personas que iban apareciendo en su vida. Tal vez no de forma consciente, seguramente a través de sensaciones, nos vamos arrimando a unos y no a otros.

A menudo pienso en personas que han quedado atrás en mi vida. Tienen la mala costumbre de irrumpir en mis sueños de cuando en cuando. Yo sé porqué. Porque son heridas abiertas. Aún me pregunto de quién fue la culpa, quién dejó atrás a quién o si es cierto que fue sencillamente la vida.

En los últimos años, poco a poco, he acabado decidiendo que no me da la gana de apostar, luchar, insistir con personas que no apuestan, luchan, insisten conmigo. Salvar amistades, que éstas no mueran ahogadas por el inevitable paso del tiempo exige un esfuerzo. Me cansé de sentir que sólo yo barría el polvo del paso del tiempo, que sólo yo tenía interés en preservar la amistad.

Pero, ¿no sería triste si las dos hubieramos abandonado por sentir que la otra abandonaba y en realidad, ámbas teníamos interés? ¿Cómo diferenciar si estás luchando con alguién por algo o estás mendigando?

Dicen varias fuentes que soy muy exigente con las personas. Sé que es cierto. Soy exigente e intolerante, aunque predique lo contrario.

1 comentario:

Lorena dijo...

Hola mana!

Ayy, que yo soy una de las que te dicen que eres exigente, ejejje, pero tú sabes perfectamente a lo que refiero yo...
Me mandaste un correo con lo del temario pero no me mandaste el listado de cosas que te hacían falta. Mándamelo plis.
Por cierto, ¿qué día tienes el exámen?
Tómate esta primera oposición como una toma de contacto, sin pensar en ella demasiado.

Te quiero mucho mana, y espero no defraudarte y que sientas que estoy a tu lado.

te quiero un montón, pero de los grandes grandes.