lunes, 5 de marzo de 2012

¿Está todo perdido?

A estas alturas de mi vida, creo que empiezo a conocerme. Me doy cuenta que en 27 años no he hecho nada, nada verdadero, y lo más triste, tampoco se aprecía señal de que lo vaya a hacer en el futuro.




Para tener una oportunidad necesito un cambio radical. Lo único que se me ocurre es encontrar un trabajo en un lugar que me obligue a cambiar de residencia, pero que me permita no dejar de pasar tiempo con mi familia y ver como la pequeña crece.



Quiero tener valor. Sentirme capaz y sin miedo.

Quiero confiar en la gente. Entregarme.

Quiero creer en la vida, en sus ilimitadas oportunidades.

Quiero ser consciente de lo que ocurre a mi alrededor y de mi responsabilidad en ello.

Quiero hacer un curso de pintura y apuntarme a un taller de escritura.

Quiero volver a escribir en francés.

Quiero no sentir que no tengo nada que decir, nada que ofrecer.

Quiero saber muchos juegos para poder hacer reir a la pequeña.

Quiero aportar un pequeño grano de arena a alguna lucha justa.

Quiero leer mucho.

Quiero ir más al cine con mi madre.

Quiero ponerme en marcha.

3 comentarios:

samsa777 dijo...

Por supuesto que no está todo perdido. De hecho, NADA está perdido. Yo te debo deberes, pero prontito, protito, los tienes en el buzón.

Un besote.

Unknown dijo...

Para empezar no me creo que no hayas hecho nada en 27 años. Influimos en personas sin darnos cuenta, familiares, amigos etc. Estudiamos cosas que nos gustan y nos hacen madurar como personas. Sentimos cosas, amor, odio, paz al mirar un árbol mecerse con el viento...Evolucionamos.

Por otra parte, creo que siempre tendemos a buscar respuestas "externas" para nuestras inquietudes. Nada más que excusas porque no nos atrevemos a abordar la cuestión nosotros mismos(Ej: Cuando viva sola será mejor, cuando encuentre un trabajo seré más feliz...) bla bla bla.

A mi modo de ver Somos La Pieza Clave de nuestro propio comportamiento. El cambio y la evolución está en nosotros mismos. Por supuesto que cosas externas ayudan a veces, pero sin olvidar que el ingrediente fundamental para cumplir esos objetivos eres tú. Las casas, los trabajos, el dinero, es secundario.

Somos nosotros. Nelson Mandela, interpretado por Morgan Freeman en Invictus, decía: "soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma".

Breath dijo...

Me gusta, mira cuántas cosas tienes por hacer!