sábado, 16 de abril de 2011

Semana 1

Primera semana en Viena. Quedan 13. No es que las esté contando… pero siento que hasta que no esté en casa no me sentiré segura. Siento como si esto tratase de supervivencia... más que de disfrutar. Ahora estoy bien, pero me preocupa el si estaré o no bien las 14 semanas… jeje. Tonterías muy propias de mí.


Esta semana hemos empezado las clases de alemán… y es el único que entiendo...ya que aquí, en el super o por la calle… no pillo nada de lo que la gente dice… Dicen que es normal… que en Austria se habla otro dialecto… pero espero empezar a pillarlo en breve…

Vivo con dos chicas de Donosti y una de Bilbao. La verdad que estoy muy contenta con ellas porque son muy majas y me preguntan qué tal y qué cuál… Mis compis que vinieron conmigo, algunos de ellos, viven debajo de nosotros. También ellos son muy majos, y me escuchan cuando me entra el cuarto de hora de agobio.

La semana que viene tengo entrevistas en dos empresas. Se supone que empezamos a trabajar el dos de mayo. El chico de las prácticas me las ha pintado como que me van a exigir mucho… que no me van a estar explicando las cosas… pero no creo que me manden hacer nada complicado y que nos dejen muy solos… al final sólo vamos a estar en la empresa dos meses y medio y es un contracto en prácticas… así que no creo que dé para mucho. Yo, que me conozco, sé que lo voy a pasar mal porque siempre me tomo todo a la tremenda… pero espero sobrellevarlo más o menos. Espero que cuando empecemos a trabajar las semanas vayan rulando más rápido… jeje.

Poco a poco me voy haciendo a la casa... para hacerme a la ciudad todavía queda porque no aún pienso que me pierdo en ella… Echo de menos a mi familia, a las gemelas, a Arrate. Echo de menos a la gente. A veces necesito besos y abrazos… que alguien me dé la mano al andar… mirar a los ojos a mi madre, tomarle el pelo al padre, observar a la pequeña cómo juega… Al final todo lo que he sido y soy estos 26 años, son mi familia.

Necesito tener una rutina… algo que hacer por la mañana y algo que hacer por la tarde… Un hobby. Algo que evite tener tiempo de pensar.

Dice mi amiga María, que es muy sabía, que estos tres meses van a ser un cumulo de emociones… Que cuando llegué julio se me hará difícil irme. No creo, jeje, Viena es muy bonito y estoy segura de que me ofrecerá muchas cosas… pero como la mía casa… no hay nada.

Por cierto, le han robado a mi hermano las cuatro ruedas de la furgoneta… Menuda bromita. La gente está muy degenerada.

2 comentarios:

Lorena dijo...

manaaa!!! ya verás como va a ir muy bieenn!!!!!

Un beso enormee!!

T r i N o v i c dijo...

Chiquillaaaaaaaa!
Por lo menos, VIVE la experiencia, no SUFRAS la experiencia jejeje...
Venga, poco a poco, y a ver si encontramos un ejercicio de positivismo del estilo "si puedo, si puedo" y menos "necesito, no soy capaz..."
Que bien te va a venir Viena, aprenderás, si o si...
Animooooooooooooo! Que tampoco se acaba el mundo, al contrario! Descubre una nueva Alazne...