Tal y como tú misma dijiste ayer, lo bueno que tiene Olentzero es que después vienen los reyes, y una se puede “vengar” y devolver lo recibido.
A veces las palabras se quedan cojas para expresar lo que sentimos. Seguramente la culpa no sea de ellas, sino de no saber usarlas.
La verdad es que sois LA OSTIA. Si me preguntaran cual es mi definición de felicidad, os citaría a vosotros. Trabajo, esfuerzo, generosidad, agradecimiento, amor, familia.
Lo esencial es invisible para los ojos dicen. Vosotros habéis dado a lo esencial forma humana: Naia. Naia es un pequeño angelito. Una pequeña luz capaz de calentar los corazones más fríos, capaz de arrancar las sonrisas más reacias, capaz de llevar la esperanza más pura a la sinrazón más rotunda, capaz de llevar firmeza a la razón más dubitativa. Naia nos recuerda lo importante, lo que perdurará más allá de la vida y la muerte. Porque cuando nosotros nos hayamos ido, cuando ya no estemos aquí, lo único que permanecerá será el amor en los corazones de la gente que nos conoció. Y eso que suena tan abstracto, vosotros lo habéis hecho de carne y hueso.
Me gustaría poder daros de vuelta un poquito de lo mucho que vosotros dais. OS QUIERO
1 comentario:
Oye! Que no había leído hasta ahora!
Eskerrik asko a ti guapa! Que eres un ángel. Y eso de venganza... no por favor! No a la guerra y si al amor!
Bueno ahora en serio, ya recibimos de vuelta muchas cosas, y nosotros no damos para recibir, lo hacemos porque queremos, ya lo sabes.
Gracias a ti, por esas palabras tan bonitas que nos has dedicado, por hacernos un huequito en tu rincón, y por ser como eres.
Eres muy grande, aunque te cueste darte cuenta.
TE QUEREMOS!
Publicar un comentario